Han sido más de 15 años a vuestro lado. No sé la cifra exacta, ya estaba ahí cuando todo esto era Amena y estuve ahí desde el principio cuando fuisteis Orange, más de 15 años en los que he cambiado de modelo de teléfono dos veces y no he dado ni una sola queja. Así soy yo, conformista con lo que tengo. Y sin embargo aquí estoy, cambiándome de compañía por un solo motivo... No sabéis quién soy.
Sí, sabéis mi nombre, mis datos y sobre todo si tengo o no tengo obligación de permanecer con vosotros, pero hasta ahí os llega. Y lo reconozco, quería chantajearos un poco, era un cliente antiguo y quería que me tratarais mejor que a los que llegan nuevos. Para intentar conseguirlo he ido a tres tiendas diferentes y me habéis tenido algunas horas colgado al teléfono hablando con maquinas y comerciales que lo único que sabían repetirme es que, como deferencia a no tener contrato de permanencia, me iban a tratar como si fuera nuevo, recién llegado. ¿Estamos locos?
Sí, lo estamos. Estamos muy locos si los mismos comerciales de Orange (que podrían ser los de cualquier otra operadora), me están recomendando que inicie una portabilidad, que me cambie de compañía a ver si tengo suerte y me llaman del departamento de bajas con una contraoferta. ¿De verdad? ¿No lo podéis hacer mejor?
A ver si lo entiendo. La manera de negociar con un cliente es: 1) Lo cabreo hasta la desesperación. 2) Cuando está lo suficientemente cabreado como para cambiarse de compañía, negocio con él. Osea, que en el mejor de los casos, vais a tener un cliente cabreado y en el peor, un cliente menos.
Para mi nada de esto tiene sentido. Pero son vuestras reglas, las que me habéis impuesto así que... Adiós.
0 comments:
Post a Comment